Si en ocasiones se habla de lo antideportivo que son algunos jugadores, es justo también mencionar, los detalles de deportividad de otros.
En el partido de hoy, entre el Covadonga y el Lugones, el portero visitante acababa de recibir una tarjeta amarilla, a consecuencia del penalti realizado. Minutos después y ante las reiteradas protestas, el colegiado se dirigía a él, posiblemente para sacarle la segunda y consecuentemente, la roja y expulsión.
En ese momento; el jugador del Covadonga Jandro, se dirigió al árbitro diciéndole que las palabras del potero Pablo eran dirigidas a él y no para el colegiado, lo cual hizo que ante la duda, éste frenara sus intenciones, no sacara la tarjeta y el partido pudiese continuar sin incidencia alguna.
Muchos jugadores, buscan de continuo, la expulsión de un compañero rival; otros la evitan.
¡Gran detalle deportivo Jandro, tú sí que vales!

