Una de las últimas decisiones de Beltrán como presidente, fue crear un grupo de Veteranos sólido y puso todo su empeño en el intento. No salió la cosa como a él le hubiera gustado, por la falta de implicación de alguno de sus componentes, pero Beltrán puso la primera piedra y con el tiempo, el edificio se fue elevando. La gente más implicada de los Veteranos continuó con el proyecto, tuvieron el apoyo de Miguel Rico y de Curro Cabal y ahora este grupo de exjugadores del Covadonga están donde debe y como deben estar. Unidos, felices y en su equipo de toda la vida.
El pasado fin de semana se unieron alrededor de la mesa, para saborear el guisado de jabalí elaborado por los Masterchef del Bar del Cova y además celebraron el cumpleaños de Berto.
Ellos forman parte de nuestra historia, la más dura, la de mayores penurias, y si hoy somos lo que somos, también se lo debemos agradecer a ellos.
¡Seguimos haciendo familia!

