
El partido comenzó con un emotivo minuto de silencio por David “Caleyo”, al que el equipo quiere dedicar la victoria y mandarle un abrazo al cielo.
La primera parte tuvo una media hora inicial fulgurante, donde los chicos del cadete A entorcharon tres dianas a la velocidad de la luz con un juego tan bonito como eficaz. Parecía que podía ser una tarde plácida, pero lejos de esto tocaría sufrir como siempre.
El último tramo de la primera parte, los jugadores sufrieron una caída en el juego y las tomas de decisiones fueron horribles, lo cual provocó que el Llano acortara distancias y se empezara a creer que podían dar la vuelta al partido. El equipo lo pasó verdaderamente mal y respiraría con el 4-2 en el descuento.
El lunes nueva semana de trabajo para visitar la complicada plaza de Mareo.

