El conjunto del hoy técnico Lucas Valdés superó al Romanón en el Álvarez Rabanal tras una gran segunda parte y cerró su último partido como local con buenas sensaciones

El Juvenil A despidió la temporada en casa con una victoria por 2-0 ante el CD Romanón en un encuentro trabajado y muy competido en el Álvarez Rabanal.
La primera mitad estuvo marcada por la igualdad y la intensidad en la disputa, aunque el conjunto azul llevó más la iniciativa con balón y generó las ocasiones más claras. El guardameta visitante, Iker, sostuvo al Romanón con varias intervenciones de mérito que evitaron que el Covadonga lograse adelantarse antes del descanso.
Tras la reanudación, el técnico local movió pronto el banquillo y encontró respuesta inmediata. La entrada de Tomás y Soto dio más profundidad y dinamismo al ataque azul, inclinando todavía más el partido hacia la portería visitante.
El premio llegó en el minuto 59, cuando Sota culminó con mucha calidad una buena acción colectiva para superar a Iker en el mano a mano y firmar el 1-0. El Romanón trató de reaccionar en busca del empate, aunque sin generar ocasiones especialmente claras sobre la portería local.
Ya en el tramo final, el Covadonga sentenció el encuentro con un auténtico golazo de Soto, que conectó un disparo lejano directo a la escuadra, imposible para el guardameta visitante. El choque dejó además una curiosa anécdota, ya que el portero Enol ingresó en los últimos minutos como jugador de campo, actuando como delantero y dejando buenas sensaciones en ataque.
